Cómo poner su negocio en Google, paso a paso

Actualizado el 18 de septiembre de 20268 min de lecturaEscrito para: dueños de negocio hispanos en Estados Unidos

Poner su negocio en Google es gratis, lo hace usted mismo y toma menos de una hora de trabajo. Se crea en business.google.com/add o reclamando la ficha que Google ya haya generado, se completa con la categoría y la zona real de trabajo, y después hay que verificarla, que es el paso que le dice a Google que el negocio es suyo. Lo que lleva tiempo no es crearla sino que empiece a rendir. Antes de pagarle a nadie por una web o por publicidad, esto es lo primero, porque es lo único que pone su teléfono enfrente de alguien que ya está buscando lo que usted hace.

Por qué esto va primero

Alguien que necesita lo que usted hace agarra el teléfono y escribe el servicio y su zona. Lo que sale es un mapa con tres negocios arriba. Si usted no está ahí, no existe para esa persona, por más buena que sea su web.

Esto es lo único de todo el mundo digital que pone su teléfono enfrente de alguien que ya decidió comprar. Por eso va antes que la web, antes que las redes y mucho antes que la publicidad.

Si lo que le pasa es que ya tiene ficha y aun así no aparece, el problema es otro y está en Mi negocio no aparece en Google.

Lo que conviene tener a mano antes de empezar

  • El nombre exacto del negocio, el mismo que usa en la factura y en el cartel.
  • Un teléfono al que pueda contestar hoy, porque puede llegarle un código por ahí.
  • La lista de ciudades o códigos postales donde de verdad trabaja.
  • Cinco o seis fotos de trabajos terminados, sacadas con el teléfono. No hacen falta fotos profesionales.
  • El horario real en el que atiende el teléfono.

Paso 1. Fíjese si Google ya lo tiene

Antes de crear nada, busque el nombre de su negocio y su ciudad en Google Maps.

A veces la ficha ya existe, porque Google la armó solo con datos sueltos o porque alguien la creó hace años. Si aparece, no cree una segunda. Dos fichas del mismo negocio compiten entre ellas y terminan hundiendo a las dos.

Para quedarse con la que ya está, entre a la ficha y toque “Reclamar esta empresa”, después “Administrar ahora”, y siga los pasos de verificación.

Paso 2. Créela

Si no existe nada, entre a business.google.com/add y elija “Agregar tu empresa a Google”. Google le va pidiendo los datos de a uno.

Paso 3. El nombre, que es donde más fichas se pierden

Va el nombre real del negocio y nada más. El que está en el cartel, en el logo y en la camioneta.

No va el nombre con la ciudad, el rubro y un par de palabras enganchadas atrás, del estilo “Limpieza Miami Barato 24 Horas”. La norma de Google es que el nombre refleje el nombre real, el que usted usa en el cartel, en la web y en la papelería. Agregar información de más no está permitido y puede terminar en la suspensión de la ficha.

Es tentador porque parece que ayuda a salir primero. Hace años que no ayuda, y hoy el riesgo es perder todo el trabajo.

Paso 4. La categoría

Google le va a pedir una categoría principal. Es de las cosas que más pesa para decidir en qué búsquedas aparece, así que conviene pensarla treinta segundos en vez de elegir la primera que suene parecido.

Elija la que describe lo que usted hace la mayor parte del tiempo. Después puede agregar categorías secundarias para los otros servicios.

Paso 5. La dirección, que es el paso que más se equivoca

Acá hay que separar dos casos, y elegir mal el suyo tiene consecuencias.

Si los clientes van a su local, va la dirección y listo.

Si usted va a la casa del cliente y no tiene un local con cartel al que la gente entre, usted es lo que Google llama un negocio con zona de servicio. Es el caso de la limpieza, la plomería, la electricidad, los fletes, la jardinería y casi todos los oficios.

En ese caso, la regla de Google es clara. Si no atiende clientes en la dirección de su negocio, esa dirección se saca del perfil. El ejemplo que pone Google es justamente el del plomero que trabaja desde su casa.

Esto importa más de lo que parece. Si carga la dirección de su casa como si fuera un local, su domicilio particular queda publicado en internet, visible para cualquiera. Y además Google puede suspender la ficha, porque no hay un negocio ahí.

Lo que sí se carga son las zonas donde trabaja, por ciudad o por código postal. Google permite declarar hasta veinte, y pide que el conjunto no se extienda más allá de unas dos horas de manejo desde donde está basado el negocio.

Conviene ser honesto con esto. Poner medio estado para que lo vea más gente no hace que lo vea más gente.

Paso 6. Teléfono y sitio web

El teléfono va el que usted contesta. Si tiene uno solo, ese.

En el sitio web, si todavía no tiene, hay dos caminos. Puede dejarlo vacío por ahora, o poner su página de Facebook o Instagram si la mantiene actualizada. Lo que no conviene es poner un enlace a algo abandonado, porque el que entra y ve la última publicación de hace dos años se va con una impresión peor que la que tenía.

Paso 7. Verifíquela, que es el paso que la hace valer

Hasta que la ficha no está verificada, rinde poco. La verificación es Google confirmando que el negocio es suyo de verdad.

Google ofrece varias formas y le muestra las que corresponden a su caso. Hoy son estas.

  1. Por teléfono o mensaje de texto. Le llega un código al número del negocio y usted lo carga. Es la más rápida cuando está disponible.
  2. Por correo electrónico. Le llega un enlace a la dirección que Google le muestra en pantalla.
  3. Por videollamada en vivo. Agenda una llamada con alguien de Google, que le va pidiendo que muestre el lugar, las herramientas o los productos, y que tiene acceso para administrar el negocio. Solo se puede dentro del horario de atención que usted declaró.
  4. Por correo postal. Le mandan una tarjeta con un código de cinco dígitos a la dirección. La mayoría de los códigos llega dentro de los 14 días, y vencen a los 30.
  5. Por el sitio web. Si usted ya tiene el sitio verificado en Search Console, Google verifica el perfil al instante.

Una vez enviada, Google avisa que la revisión puede llevar hasta 5 días hábiles.

Si le toca la videollamada y trabaja a domicilio, tenga la camioneta, las máquinas y algo con el nombre del negocio a mano. Eso es lo que le van a pedir que muestre.

Paso 8. Complete el resto, que es lo que decide si lo llaman

La ficha creada es el piso. Lo que hace que alguien elija su negocio y no el de al lado es lo que viene después.

  • Horario real. El que usted contesta, no el que le gustaría. Un horario mal puesto genera la peor reseña, que es la del que llamó y nadie atendió.
  • Fotos de trabajos terminados. Es lo que más miran. Un piso de garaje antes y después vale más que cualquier texto. Súbalas sacadas con el teléfono, sin producción.
  • La descripción. Escríbala en el idioma en el que le escriben sus clientes. Si su clientela busca en español, va en español.
  • Los servicios, uno por uno. Cargue cada cosa que hace en vez de dejar una sola línea general. Cada servicio cargado es una búsqueda más en la que puede aparecer.

Paso 9. Las reseñas, y cómo pedirlas sin perder la ficha

Las reseñas son lo que más mueve la aguja y lo más fácil de arruinar.

Se piden. Al terminar un trabajo bien hecho, pedirle al cliente que deje su opinión funciona y no tiene nada de malo. De a uno, a clientes reales.

No se compran ni se canjean. Google prohíbe expresamente ofrecer incentivos de cualquier tipo a cambio de una reseña, y eso incluye un descuento o un trabajo gratis. Tampoco valen las que escriben usted, su familia o sus empleados, porque Google las trata como contenido de partes con conflicto de interés y las saca.

Se contestan todas, las buenas y las malas. Una respuesta tranquila a una queja convence más al que la lee que diez estrellas seguidas.

Lo que no le van a decir

Nada de esto le va a traer un cliente mañana. La ficha verificada empieza a mostrarse rápido, pero ganar lugar contra negocios que llevan años en su zona lleva meses de reseñas y de constancia.

Si alguien le promete el primer lugar en Google, o clientes en treinta días, le está vendiendo algo que nadie puede garantizar, porque el orden lo decide Google y cambia.

Lo que sí se puede afirmar es esto. Es gratis, lo puede hacer usted, y hasta que no esté hecho, todo lo demás que pague va a rendir menos.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta tener mi negocio en Google?
Nada. Crear la ficha, verificarla, cargar fotos, responder mensajes y recibir reseñas es gratis y siempre lo fue. Lo que se paga es la publicidad, que es otra cosa y viene mucho después. Si alguien le cobra por crearle la ficha, le está cobrando por su tiempo, no por un permiso de Google.
Trabajo a domicilio y no tengo local. ¿Igual puedo tener ficha?
Sí, y es el caso más común en los oficios. Google lo llama negocio con zona de servicio. Usted declara las ciudades o los códigos postales donde trabaja y oculta la dirección, para que su casa no quede publicada en internet. Es lo mismo que hace un plomero, un electricista o una empresa de limpieza.
¿Qué pasa si pongo la ciudad y el servicio en el nombre?
Es la forma más rápida de perder la ficha. Google pide que el nombre sea el nombre real del negocio, el mismo que usted usa en el cartel, en la factura y en la camioneta. Agregarle palabras de más para salir primero va contra las reglas y puede terminar en suspensión.
¿Cuánto tarda en aparecer después de verificar?
La ficha verificada se empieza a ver enseguida. Google avisa que las revisiones de verificación pueden llevar hasta 5 días hábiles, y si le toca el código por correo postal, la mayoría llega dentro de los 14 días. Aparecer bien posicionado contra los que ya llevan años es otra cosa y no tiene fecha.
¿Puedo pedirles a mis clientes que me dejen reseñas?
Pedirlas sí, siempre. Lo que no se puede es pagarlas ni regalar nada a cambio, ni un descuento. Google lo prohíbe expresamente y esas reseñas se borran. Tampoco cuentan las que escriben usted, su familia o sus empleados.

De dónde salen los datos

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